Extraño tener 16 años y aún no haber "conocido el mundo"
Bueno, digamos que no lo conozco aún, pero ya he dado algunas probaditas.
A los 16 estaba totalmente en otra. Tenía mucha seguridad a nivel intelectual (pero solo en ese ámbito...). Tenía muchas ansias de experimentar todo aquello que se me prohibía. Inclusive probé algunas de ellas sin darme cuenta. Es más, hice una lista de las cosas que tenía que hacer antes de morir y las decía cada vez que podía, acompañado de muchas carcajadas. Muchas eran muy tontas.
De los 16 a los 18, ese sentimiento que le llaman amor me agarró desprevenida e hizo cambiar mucho mi personalidad y lo que pensaba hasta ese momento sobre el buen vivir.Cambió al punto que mis amigos de siempre ya no disfrutaban tanto de mi compañía. Cuando todo terminó, sentí como si ese par de años hubiese estado en otra dimensión, como si fuese otra Paola, y , de un momento a otro, sentí que empezaba desde cero y tenía 16 años otra vez.
Intenté recuperar a mis amistades pero no fue lo mismo (hasta ahora no es lo mismo) y hasta ahora las extraño mucho. De hecho, me apena saber que definitivamente todo no será igual ya que ellas, así como yo, reordenaron sus prioridades en la vida.
Intenté ser feliz de los 19 a los 20, pero no funcionó. Intenté sentir de nuevo pero no lo logré. Intenté no herir a nadie. Intenté con todas mis fuerzas, pero no pude.
De los 16 a los 18, ese sentimiento que le llaman amor me agarró desprevenida e hizo cambiar mucho mi personalidad y lo que pensaba hasta ese momento sobre el buen vivir.Cambió al punto que mis amigos de siempre ya no disfrutaban tanto de mi compañía. Cuando todo terminó, sentí como si ese par de años hubiese estado en otra dimensión, como si fuese otra Paola, y , de un momento a otro, sentí que empezaba desde cero y tenía 16 años otra vez.
Intenté recuperar a mis amistades pero no fue lo mismo (hasta ahora no es lo mismo) y hasta ahora las extraño mucho. De hecho, me apena saber que definitivamente todo no será igual ya que ellas, así como yo, reordenaron sus prioridades en la vida.
Intenté ser feliz de los 19 a los 20, pero no funcionó. Intenté sentir de nuevo pero no lo logré. Intenté no herir a nadie. Intenté con todas mis fuerzas, pero no pude.
Terminando mis 20, intenté ser feliz de nuevo, hacerlo por el camino correcto y respetar el ritmo natural de las cosas. Intenté sentirme inmensamente feliz y lo logré. Intenté volver a tener confianza en mi misma y estoy en camino a lograrlo. Intenté volver a tener amigos y también estoy en camino a lograrlo.
Sin embargo, y a pesar de mis pequeños logros, lo que aún sigo intentando es quemar esas etapas que aún extraño. Darles un final definitivo.
Como ves, estoy en un constante intento de ser mejor, de sentirme plena, de vivir lo mejor que pueda. Un intento de reivindicarme con todas aquellas personas que defraudé en algún momento.
Es aquí donde regreso al inicio de este post. Al darme cuenta de todo lo que quiero hacer por mí misma concluí que es ahora cuando me quiero más que nunca.
Pensé que sigo teniendo los mismos miedos, las fortalezas (bueno, de esas si algunas más), las mismas ansias de experimentar la vida. Caí en la cuenta de que amo mi vida y amo vivir. Amo mi juventud y amo estar viva. Amo tener la posibilidad de emprender mis proyectos y de tener apoyo en todo momento.
No quería dejar de escribir esto en una noche en la que una canción me puso pensativa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario